Gabriel Rivas Ríos: el regidor de Cuernavaca asesinado por defender el territorio.

La presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos Dra.

Claudia  Sheinbaum Pardo hoy habló de «un homicidio ordenado y dirigido contra él»; hasta el 6 de noviembre, las autoridades no habían informado de detenidos ni de un móvil, y las organizaciones vinculadas a Rivas dieron ocho días a la Fiscalía.

«Gabriel vive, la lucha sigue».

Lo mataron siete horas después de reclamar en el tribunal por La Cazahuatera, el último pulmón verde de Cuernavaca, donde el ordenamiento ecológico impide la construcción de seis torres que ya están en preventa.

Gabriel Rivas Ríos tenía 72 años y más de medio siglo en todas las causas colectivas de Morelos: de las huelgas de los setenta a los comuneros de Tepoztlán, del predial de 2011 al Proyecto Integral Morelos, hasta llegar en 2024 al Cabildo como regidor de Morena. La última causa le quedaba en casa: casi cinco hectáreas de selva en la colonia Flores Magón, donde nació y creció.

El A Fondo explica por qué el ordenamiento ecológico local no deja construir ahí. La Unidad de Gestión Ambiental 139 no permite asentamientos humanos y el municipio negó la licencia ambiental, salvo que otra oficina del mismo ayuntamiento expidió una licencia de uso de suelo y el llamado proyecto Altoverde ya se vende. Ningún juez ha dicho la última palabra.

Cuenta también los frentes que Rivas dejó abiertos, en una ciudad y un Estado donde los poderes informales gozan de impunidad.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hoy habló en la conferencia mañanera del pueblo a respuesta dd reportero que de «un homicidio ordenado y dirigido contra él»; hasta el 6 de noviembre, las autoridades no habían informado de detenidos ni de un móvil, y las organizaciones vinculadas a Rivas dieron ocho días a la Fiscalía.

La selva sigue en pie. En la cancha de la Flores Magón lo despidieron al grito de «Gabriel vive, la lucha sigue».

https://matria.com.mx/la-cazahuatera-gabriel-rivas-rios-cuernavaca/

Deja una respuesta