• Migración de Especies y la Pesca en el Golfo de California

Investigación periodística y de ciencia básica ambiental iniciada el pasado 30 de julio 2026, primera de varias, como parte del compromiso socialmente responsable y resilencia con el medio ambiente, ante los embates del calentamiento global, investigando al OCEANO PACIFICO NORTE.

Por:Gregorio Ramírez Valdez/ElPoliciaco24.com.mx

Es una de las consecuencias más críticas del cambio climático en los ecosistemas marinos de México.

La migración de especies clave debido al aumento de la temperatura del agua genera un «efecto dominó» que impacta tanto a la naturaleza como a la economía regional.

El Calamar gigante y diversos peces pelágicos migran hacia zonas más profundas o frías del norte, afectando la estabilidad ecológica marina y golpeando económicamente a las comunidades pesqueras.

En primer lugar, el Mar de Cortés está en el área de una serie de corrientes marinas frías (derivadas de la Corriente de Humboldt) y en una zona donde se produce la «surgencia» de aguas frías y profundas cargadas de nutrientes. Esta abundancia de nutrientes provoca a su vez la explosión de zooplancton y fitoplancton que forman la base de todas las redes tróficas de la zona.

• El calentamiento del agua obliga a especies de valor comercial e integral, como la sardina, calamar gigante y diversos peces pelágicos a migrar hacia otras zonas

El Mar tiene 37 islas principales que, como ya te he explicado en otras crónicas, albergan una fauna endémica vertebrada única en el mundo pero en esta crónica quiero centrarme en la fauna marina de este Golfo. Sus aguas se ubican en una región subtropical con lo que las temperaturas del agua se encuentran en torno de los 24ºC, y existen arrecifes de coral en varios lugares.
Se dan varias circunstancias geográficas que influyen en que el Mar de Cortés sea la extensión marina más rica en biodiversidad de México y la 6º a nivel mundial: no en balde, el Mar de Cortés es con diferencia la primera región pesquera de México.

la profundidad, su configuración larga y estrecha y su orientación Norte-Sur provocan en el Mar de Cortés enormes mareas, cuyo movimiento de aguas ayuda a la redistribución de nutrientes. El resultado de ello es la presencia de 170 especies de aves marinas, 32 especies de mamíferos marinos (el 40% del total mundial), 891 especies de peces (de ellas 90 endémicas del Mar de Cortés) y 4.500 especies de invertebrados marinos.

Un  verdadero Edén marino.

A continuación, se detalla cómo se desglosa esta problemática en sus dimensiones ecológica y socioeconómica:
1. Impacto Ecológico: Alteración de la Cadena Alimenticia
El desplazamiento de especies pelágicas (las que viven en aguas medias o superficiales) hacia el norte o hacia aguas más profundas rompe el equilibrio del ecosistema:
Especies fundacionales: La sardina y las anchovetas son la base del alimento para una enorme cantidad de depredadores. Su ausencia deja sin comida a aves marinas, mamíferos (como ballenas y delfines) y peces más grandes.
Pérdida de biodiversidad: Al migrar el calamar gigante y otros pelágicos, las zonas que quedan rezagadas sufren cambios en la estructura de sus comunidades, lo que puede provocar la sobrepoblación de otras especies menos deseadas o el colapso de depredadores locales.
2. Impacto Socioeconómico: Crisis en las Comunidades Pesqueras
Las comunidades costeras de estados como Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur dependen históricamente de estos recursos:
Mayor costo de operación: Los pescadores artesanales y de mediana escala se ven obligados a navegar distancias mucho mayores o invertir en equipos para pescar a mayor profundidad, lo que incrementa drásticamente el gasto en combustible.
Incertidumbre económica: La volatilidad en la disponibilidad de la sardina (vital para la industria de la harina de pescado y el enlatado) y del calamar afecta los empleos en las plantas procesadoras y disminuye los ingresos de las familias ribereñas.
Vulnerabilidad social: Muchas comunidades tradicionales no tienen alternativas de empleo inmediatas, lo que fomenta la migración de la población hacia las ciudades o el aumento de la pesca ilegal de otras especies locales ya presionadas.

Caminos para la Adaptación y Mitigación


Para enfrentar esta situación, científicos y comités pesqueros de la región evalúan diversas estrategias:
La coriolisis o movimiento de la Tierra genera las principales corrientes marinas, pero muchas de ellas también son producidas por los cambios de temperatura, densidad de agua y surgencias (acceso de masas de agua desde el fondo hacia la superficie).
El aumento de agua dulce en el mar, a consecuencia del deshielo de los polos, afecta las corrientes, pues el agua dulce es menos densa que la salada,
“Al modificar el cambio climático el curso de las corrientes marinas, modifica la distribución de muchas especies: en algunas regiones la abundancia de las especies importantes disminuye y aparecen otras menos importantes para la pesca”, sugiere Amezcua.
En el caso de México, el camarón, la jaiba, la langosta y muchas larvas de peces que viven en la columna de agua son planctónicos (dependen de la corriente porque no tienen movimientos por sí mismos) en vez de llegar al sitio A, serán desplazados al sitio B o C o a cualquier otro lado.
El calentamiento global también es uno entre otros factores que detonan la migración de algunas especies a “provincias biogeográficas” con intervalos de temperatura que les son más afines.
La región de Sinaloa, México, es una zona de transición “entre una provincia menos templada y otra más tropical”. Entre el invierno y el verano cambia la composición de peces: con el aumento de temperatura, llegan las más afines a climas tropicales. Si la temperatura sigue aumentando de manera permanente, posiblemente se tengan en esa parte del pacifico más peces tropicales.
Especies de afinidades tropicales, como el Dorado, han aparecido en latitudes generalmente consideradas templadas, como en las costas de Australia y Sudáfrica, mientras que el tiburón blanco se ha observado cerca de la gran Bretaña, cuando su distribución era hasta la costa oeste de Francia. El problema es que estas especies son depredadores tope y pueden alterar la cadena alimenticia.

Estrategia¿En qué consiste?Desafío principal
Monitoreo Oceanográfico
Usar tecnología satelital para predecir dónde se moverán los cardúmenes según la temperatura.Requiere inversión tecnológica constante.
Cuotas de Pesca DinámicasAjustar los límites de captura en tiempo real basándose en la abundancia actual y no en registros históricos.

Diversificación Económica
Capacitar a las comunidades en turismo sustentable, acuicultura de bajo impacto u otros oficios.El arraigo cultural a la pesca tradicional es muy fuerte.

Para profundizar en el tema y ofrecerte datos precisos para tu investigación, necesitamos delimitar hacia dónde enfocar los esfuerzos. El fenómeno en el Mar de Cortés es complejo y los expertos lo abordan desde tres frentes distintos.
Por favor, selecciona cuál de estas vertientes se alinea mejor con tu objetivo:
• Modelos Científicos y Oceanografía: Evaluar las proyecciones de temperatura, las anomalías causadas por eventos como El Niño y las proyecciones científicas sobre qué tan al norte se desplazarán las poblaciones de sardina y calamar gigante.Impacto Comunitario y Social: Analizar cómo está afectando económicamente a localidades pesqueras específicas (como Guaymas, Bahía de Kino o Santa Rosalía) y los retos de la reconversión productiva.Políticas Públicas y Gestión de Pesquerías: Revisar el estado de los planes de manejo, las zonas de veda, el papel de instituciones como INAPESCA y la efectividad de las cuotas de captura dinámicas actuales.
• Modelos de gestión obsoletos: Las vedas tradicionales e instrumentos de la CONAPESCA e INAPESCA se diseñaron bajo premisas de estabilidad climática histórica. Regular la pesca basándose en datos del siglo pasado es ineficaz cuando las especies ya cambiaron de ruta.Necesidad de pesquerías tecnológicas y dinámicas: El marco regulatorio debe transicionar urgentemente hacia cuotas de captura dinámicas y planes de manejo adaptativos. Esto implica modificar las leyes estatales en Baja California Sur, Sonora y Sinaloa para exigir protocolos de resiliencia climática obligatorios, un avance que aún carece de implementación efectiva en la mayoría de los litorales.Vigilancia e instrumentación: Instituciones como la CONANP coordinan esfuerzos en Áreas Marinas Protegidas para mitigar el estrés ecosistémico. Sin embargo, el Golfo de California sufre de una severa falta de presupuesto para inspección marina, lo que dificulta contener actividades de sobreexplotación industrial que amplifican el riesgo de un colapso ecológico total.

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Matriz Comparativa de los Enfoques

Dimensión
Problema Central
Solución Propuesta
Indicador Clave

Científica
Pérdida de hábitat por estrés térmico (+3°C).
Modelos de distribución potencial en tiempo real.
Monitoreo de TSM y biomasa.

Comunitaria
Altos costos de operación y desempleo local.
Diversificación productiva (Acuicultura/Turismo).
Ingreso familiar por temporada.

Regulatoria
Leyes rígidas que ignoran la migración de especies.

La pérdida de hábitat por estrés térmico en el litoral de Sonora es uno de los impactos más visibles del cambio climático en el noroeste de México

• Además, la alta concentración de esfuerzo pesquero en una sola zona agrava los conflictos por cuotas de captura y restricciones de conservación ambiental.
4. Comunidades de la Nación Comca’ac (Punta Chueca y El Desemboque)
• La Problemática: El pueblo Seri posee un fuerte vínculo cultural y de subsistencia con el ecosistema marino de la Isla Tiburón y el Canal de Infiernillo.Consecuencias directas: El estrés térmico golpea hábitats marinos singulares llenos de pastos marinos y manglares que ellos protegen activamente. La escasez de especies tradicionales afecta tanto su seguridad alimentaria como su economía artesanal, amenazando la continuidad de un oficio pesquero con bases ancestrales de sostenibilidad.

Diagnóstico Socioeconómico Regional
La combinación de estrés térmico, sobreexplotación histórica y la proliferación de descargas contaminantes (agrícolas e industriales) está forzando una transformación estructural en Sonora:
• Inviabilidad Financiera: El gasto en combustible representa actualmente hasta el 60% o 70% del costo total de un viaje de pesca artesanal, debido a las mayores distancias recorridas por la dispersión de las especies.Vulnerabilidad a la Pesca Ilegal: De acuerdo con evaluaciones regulatorias de organismos de conservación, Sonora lidera los índices de retención de producto por falta de inspección. La pérdida de hábitats legales empuja a pescadores desempleados hacia la ilegalidad o el furtivismo para subsistir.
Heterogéneo, el impacto de cambio climático en mares
Si sigue aumentando la temperatura habrá más desplazamiento de especies de regiones tropicales hacia los polos, asegura Felipe Amezcua, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM
Fernando Guzmán Aguilar   Mar 16, 2019
Pacifico mexicano, aunque no como en otros sitios. Una meta siguiente es entender cuáles son los potenciales efectos de ese cambio.
Amezcua Martínez señala que es muy grande la falta de conocimiento sobre pesca y ecosistemas marinos en general. Por ejemplo, los modelos tradicionales de manejo de pesquerías, enfocados en especies específicas, “no han funcionado” pues manejan las pesquerías per se, sin considerar su alimentación o el ecosistema en general.
Ahora se implementan modelos eco-históricos que abarcan todo el ecosistema al manejar la pesca. Sin embargo, es complicado el implementar estos modelos. Si a eso se le suman los efectos del cambio climático, la complejidad aumenta, sobre todo en países tropicales y subtropicales como México
Debido a que son megadiversos y las interacciones que se conjugan son muchas, así como a la falta de estudios y datos sobre biología de las especies marinas, remarca el investigador de la UNAM, hay menos investigación sobre el efecto del cambio climático en estas latitudes

El oído de la sardina
Para entender el aumento de temperatura en el Golfo de California, la Unidad de Investigación Mazatlán del ICMyL, con el INAPESCA y la Universidad de Miami, estudian los otolitos (estructuras del oído interno de los peces formados de carbonato de calcio) de las sardinas. Con base en la información ambiental que guardan estas estructuras, y la aplicación de métodos químicos mediante isótopos de oxígeno, se reconstruye la temperatura del agua de mar en el momento que se capturaron esos organismos.
Resultados preliminares indican que sí ha habido un aumento en la temperatura en el Pacifico mexicano, aunque no como en otros sitios. Una meta siguiente es entender cuáles son los potenciales efectos de ese cambio.
Amezcua Martínez señala que es muy grande la falta de conocimiento sobre pesca y ecosistemas marinos en general. Por ejemplo, los modelos tradicionales de manejo de pesquerías, enfocados en especies específicas, “no han funcionado” pues manejan las pesquerías per se, sin considerar su alimentación o el ecosistema en general.
Ahora se implementan modelos eco-históricos que abarcan todo el ecosistema al manejar la pesca. Sin embargo, es complicado el implementar estos modelos. Si a eso se le suman los efectos del cambio climático, la complejidad aumenta, sobre todo en países tropicales y subtropicales como México
Debido a que son megadiversos y las interacciones que se conjugan son muchas, así como a la falta de estudios y datos sobre biología de las especies marinas, remarca el investigador de la UNAM, hay menos investigación sobre el efecto del cambio climático en estas latitudes.
Especies invasoras
EU, Canadá y países de Europa han documentado importantes alteraciones en la pesca a consecuencia del cambio climático. Para México, como los cambios ocurren a escalas de tiempo muy largas, es difícil saber cuáles son las consecuencias por el cambio climático, cuáles por la contaminación y cuáles por la sobrepesca.
Además, considera el investigador del ICMyL, las comunidades en México son muy complejas por la diversidad e interacción de especies involucradas. La pesca de los llamados depredadores tope, ubicados arriba de la cadena alimentaria, tiene impacto en las redes alimenticias y eso ocasiona alteraciones.
Aunado a eso, aunque no es por el cambio climático, las especies invasoras, traídas por barco o introducidas por la gente, afectan también a las especies nativas de una región.
La introducción del pez león en el Caribe mexicano, donde no tiene un depredador natural, ha ocasionado una alteración en las abundancias de especies nativas. El pez león se alimenta de crustáceos, moluscos y peces, los cuales –al no estar adaptados a la presencia de este depredador– no tienen mecanismos de defensa. Además de una disminución en la diversidad, esta devastación también puede ocasionar alteraciones en las pesquerías locales.
Otro ejemplo es el pez diablo, de agua dulce del Amazonas de Brasil, que también ha impactado la pesca en aguas interiores del país. Tirados por la gente en diferentes acuíferos, se reprodujeron sin control. Ahora, sólo se pesca esa especie exótica porque las nativas han desaparecido. “En Michoacán la tradicional pesca del pescado blanco ha mermado”.
La pesca de atún, una de las más reguladas en nuestro país, está estable, pero ¿cómo y cuánto afecta el cambio climático otras pesquerías? “Por falta de datos sobre biodiversidad, abundancias, distribuciones y migraciones, aún no sabemos”, apunta Amezcua Martínez..

La coriolisis o movimiento de la Tierra genera las principales corrientes marinas, pero muchas de ellas también son producidas por los cambios de temperatura, densidad de agua y surgencias (acceso de masas de agua desde el fondo hacia la superficie).
El aumento de agua dulce en el mar, a consecuencia del deshielo de los polos, afecta las corrientes, pues el agua dulce es menos densa que la salada,
“Al modificar el cambio climático el curso de las corrientes marinas, modifica la distribución de muchas especies: en algunas regiones la abundancia de las especies importantes disminuye y aparecen otras menos importantes para la pesca”, sugiere Amezcua.
En el caso de México, el camarón, la jaiba, la langosta y muchas larvas de peces que viven en la columna de agua son planctónicos (dependen de la corriente porque no tienen movimientos por sí mismos) en vez de llegar al sitio A, serán desplazados al sitio B o C o a cualquier otro lado.
El calentamiento global también es uno entre otros factores que detonan la migración de algunas especies a “provincias biogeográficas” con intervalos de temperatura que les son más afines.
La región de Sinaloa, México, es una zona de transición “entre una provincia menos templada y otra más tropical”. Entre el invierno y el verano cambia la composición de peces: con el aumento de temperatura, llegan las más afines a climas tropicales. Si la temperatura sigue aumentando de manera permanente, posiblemente se tengan en esa parte del pacifico más peces tropicales.
Especies de afinidades tropicales, como el Dorado, han aparecido en latitudes generalmente consideradas templadas, como en las costas de Australia y Sudáfrica, mientras que el tiburón blanco se ha observado cerca de la gran Bretaña, cuando su distribución era hasta la costa oeste de Francia. El problema es que estas especies son depredadores tope y pueden alterar la cadena alimenticia.

• FUENTES:
• INECC, SEMARNAT, UNAM, 17ODS CEPAL ONU.MEDIO AMBIENTE EurekaAlert.org
• CenterPulutzer.
• Heterogéneo, el impacto de cambio climático en mares – Gaceta UNAM https://share.google/VLajche2LOCZREHrG

• Fuente: Revista Ecoguia https://share.google/eAzOXPgWRcSicbrlw
Fuente: http://www.noroeste.com.mx https://share.google/tMAHEEc6fsu5sTaia

Fuente: Facebook https://share.google/9FWCPRwsfzzEQYQc2
Fuente: http://www.noroeste.com.mx https://share.google/7Ddt1Mhwllj6GL3eO
Fuente: Luz Noticias https://share.google/6JLalolJqnQ71CTar
Fuente: Revista Espejo https://share.google/SFl9COVgB5ZA1lcY1

Fuente: Invermines SAS https://share.google/gCZ68EaYZDIIaoIBE

Fuente: Eco Migrations https://share.google/dmUWaNEe2TzQFbzF9

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