IA y aprendizaje automatizado están impulsando la biología sintética.

#GRV #GRERAVA PERIODISTAS GREGORIO RAMIREZ VALDEZ

James Field cree que su laboratorio automatizado está a punto de descubrir un nuevo y potente fármaco capaz de destruir las células cancerosas con una precisión sin precedentes. Sin embargo, el fármaco no ha sido creado por ninguno de los biólogos que trabajan en su laboratorio: fue generado por la inteligencia artificial.

Field es un ingeniero de proteínas que trabaja en biología sintética, una disciplina que utiliza la tecnología más avanzada para diseñar nuevas células o componentes biológicos.

En su ámbito, los investigadores suelen hablar de un ciclo conocido como diseñar, construir, probar, aprender (DBTL por sus siglas en inglés), un proceso iterativo en el que el producto final, ya sea una molécula o una nueva cepa de bacterias, se optimiza repetidamente hasta que presenta las características que buscan los científicos.

La empresa de Field, LabGenius, forma parte de un grupo de startups que se encuentra a la vanguardia de una revolución en la que la IA gestiona cada vez más el ciclo DBTL de principio a fin.
El trabajo se lleva a cabo en el sofisticado laboratorio automatizado de la empresa, ubicado en una antigua fábrica de galletas del sur de Londres. Estos laboratorios, conocidos como biofoundries, surgieron por primera vez en la década de 2010, cuando la tecnología de edición genética, combinada con máquinas de “alto rendimiento” —capaces de realizar cientos de experimentos a la vez—, aceleró el ciclo DBTL en muchos órdenes de magnitud.

Por Ben Deighton   La IA y el aprendizaje automatizado están impulsando la biología sintética hacia nuevos niveles de innovación. Los investigadores ven un enorme potencial para el desarrollo de nuevos fármacos y otras sustancias químicas; algunos también ven riesgos.

https://us.list-manage.com/13Z2dpSqXbO?e=c9912f8787&c2id=055cf14a79db39f2d9b703d5d1754469&m=xNHyaBf6IVfeiyQ69Q380n2GzOA4R58AowfHIwjn1__U3ISJ5itj1KBxj1Pr

Deja un comentario