Ciencia y tecnología

La probabilidad de que fenómeno de ‘El Niño’ intensifique calor, lluvias y sequías en todo el mundo este verano es del 80%

Impactos globales, pero no uniformes

El Niño, con una probabilidad del 80% de que se establezca entre junio y agosto de 2026″.

Los modelos climáticos sugieren que el fenómeno podría alcanzar una intensidad moderada e incluso evolucionar hacia un episodio

La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo, comparece en una de rueda de prensa para informar sobre el fenómeno de ‘El Niño’. / SALVATORE DI NOLFI (EFE)
Organización Meteorológica Mundial ha pedido «estar preparados ante el riesgo de aumento de los fenómenos extremos con la aparición de El Niño». Este fenómeno natural, que afecta al clima de todo el mundo, se produce cuando las aguas del pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal lo normal. Y desde hace semanas, los meteorólogos están viendo cómo crece.
Organización Meteorológica Mundial (OMM) lo ha puesto blanco sobre negro en un informe que dice que las condiciones atmosféricas y oceánicas observadas durante la primavera apuntan a «un rápido desarrollo del fenómeno de El Niño, con una probabilidad del 80% de que se establezca entre junio y agosto de 2026».
Las previsiones aumentan incluso hasta cerca del 90% para los meses posteriores. Los firmantes del estudio creen que el Pacífico tropical entrará en una nueva «fase cálida» del llamado ciclo ENSO.
Viene todo recogido en el último boletín de la OMM. Las anomalías de temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental «han aumentado de forma significativa durante las últimas semanas. En la región de referencia para El Niño, los valores recientes se situaron entre +0,8 °C y +0,9 °C por encima de la media, una señal clara de calentamiento oceánico».
este calentamiento superficial se añaden aguas cálidas bajo la superficie del océano. En algunas zonas del Pacífico ecuatorial se han detectado temperaturas subsuperficiales superiores en más de 6°C a los valores normales, una situación que favorece la intensificación del episodio en los próximos meses.

Por el contrario, la OMM dice que «la probabilidad de mantener condiciones neutrales» (para que no se produzca El Niño) se ha reducido hasta el 20% para el periodo junio-agosto y descenderá a alrededor del 10% durante el otoño boreal. Por último, la posibilidad de que reaparezca La Niña, que es el escenario contrario a El Niño, se considera «prácticamente nula».

El Niño es uno de los principales moduladores del clima de todo el planeta. La OMM recuerda que sus efectos no son iguales en todas las regiones ni dependen exclusivamente de la intensidad del fenómeno. Eso sí, «los episodios de El Niño han estado asociados a alteraciones significativas en los patrones de precipitación y temperatura en numerosos continentes, incrementando el riesgo de sequías en algunas zonas y de lluvias intensas e inundaciones en otras», ha dicho Celeste Saulo, secretaria general de la OMM.

explicado que continuará monitorizando la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas durante los próximos meses para actualizar sus previsiones.

La organización insiste en que la información regional detallada será fundamental para anticipar posibles impactos sobre la agricultura, la gestión del agua, la energía y la reducción del riesgo de desastres.

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