
Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) constituyen un grupo complejo y
heterogéneo de enfermedades ocasionadas por un gran número de agentes causales que afectan las vías respiratorias representando un importante problema de salud
pública, tanto por su magnitud en morbilidad y mortalidad, como por las dificultades inherentes a la implementación de programas eficaces para su prevención y control.
Dentro de este grupo de padecimientos respiratorios se encuentra la influenza
estacional, la cual es una infección respiratoria aguda viral, causada por el virus de la influenza.
Este virus se propaga de forma rápida en todo el mundo mediante brotes
estacionales anuales durante otoño e invierno en regiones con climas templados y en climas tropicales, el virus circula durante todo el año.
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El virus de la influenza es un ARN virus, perteneciente a la familia Orthomyxoviridae.
Existen tres tipos de virus de influenza que afectan principalmente a los humanos (A,B y C); sin embargo, los virus A y B son causa de una morbimortalidad importante, por
lo que, estos virus son el objetivo de las vacunas actuales contra la influenza
estacional.
La estructura genética de este virus se encuentra en constante evolución,
existiendo dos mecanismos principales para el cambio antigénico, cambios menores (drift) y cambios mayores (shift) en la secuencia de nucleótidos5
. Los cambios menores
explican la necesidad de reformular cada año las vacunas necesarias para inmunizar a la población, de manera que la misma incluya las variantes virales predominantes.
Por otra parte, los cambios mayores requieren de mayor tiempo para que ocurran y explican la aparición de nuevos tipos virales que causan la transmisión pandémica del
padecimiento.
El virus de la influenza tiene preferencia por las vías respiratorias superiores; pero, en
los casos graves, puede llegar a afectar vías respiratorias bajas (pulmones y
bronquiolos). Las manifestaciones clínicas características de la influenza son fiebre,
mialgias, cefalea, malestar general, tos seca, dolor de garganta y rinitis, presentando
complicaciones que en los casos más graves puede derivar en hospitalizaciones y
defunciones.
Los grupos que presentan mayor riesgo de complicaciones, y que derivan con una mayor prevalencia en hospitalizaciones y/o defunciones asociadas a esta enfermedad son: personas adultas mayores, niñas y niños menores de 5 años,
personas embarazadas y personas con alguna comorbilidad de riesgo y/o
inmunosuprimidos.
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