
El cáncer de cuello uterino puede curarse si se diagnostica y trata en una fase incipiente de la enfermedad. Un paso fundamental es reconocer los síntomas y acudir al médico para tratar cualquier duda. Las mujeres deben acudir a un profesional de la salud si notan:
• sangrado inusual entre periodos, después de la menopausia o después de mantener relaciones sexuales;
• flujo vaginal abundante o maloliente;
• síntomas como dolor persistente en la espalda, las piernas o la pelvis;
• pérdida de peso, cansancio, pérdida de apetito;
• molestias vaginales;
• hinchazón de las piernas.