Puede curarse si se detecta a tiempo

El tratamiento de las lesiones precancerosas es rápido y generalmente indoloro, y no suele causar complicaciones. Los pasos del tratamiento consisten en una colposcopia o inspección visual del cuello del útero para localizar y evaluar la lesión, seguida de:
• ablación térmica, que consiste en utilizar una sonda caliente para quemar las células;
• crioterapia, que consiste en utilizar una sonda fría para congelar las células;
• escisión con asa grande de la zona de transformación (LEETZ), que consiste en extirpar los tejidos anormales con un asa calentada eléctricamente; y/o
• biopsia en cono, que consiste en extirpar con un bisturí una porción de tejido en forma de cono.