
Al convertirse en inspectores ciudadanos, los participantes contribuyen activamente a garantizar entornos seguros para las niñas y niños sonorenses, reforzando la confianza entre instituciones y sociedad civil.
Esta estrategia se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno estatal por construir comunidades más resilientes, donde la prevención y la participación ciudadana son pilares fundamentales para el bienestar colectivo.