Está dirigido a mujeres jefas de familia, personas indígenas, personas con discapacidad y trabajadores informales.

Los recursos pueden destinarse a diferentes modalidades: compra de vivienda nueva o usada, autoconstrucción asistida, ampliación, o mejoramiento de vivienda. En algunos casos, el subsidio puede complementarse con otros programas estatales o municipales, lo cual amplía las posibilidades de obtener una solución habitacional adecuada.