LA TUBERCULOSIS TIENE CURA Y SE PUEDE PREVENIR

Las personas con infección tuberculosa no presentan síntomas ni pueden transmitir el bacilo, y solo una proporción enferma y presenta síntomas. Los bebés y los niños corren más riesgo de enfermar.
Los bacilos tuberculosos se pueden multiplicar en el organismo y afectar a varios órganos, momento en el que se considera que la persona tiene tuberculosis.
Los síntomas pueden ser leves durante muchos meses, lo cual facilita la transmisión inadvertida a otras personas.
Además, algunas personas con tuberculosis no presentan síntomas.
Los síntomas habituales de la tuberculosis son:
• tos prolongada (a veces con sangre)
• dolor en el pecho
• astenia
• cansancio
• pérdida de peso
• fiebre
• sudores nocturnos.
Los síntomas dependen de la parte del cuerpo afectada. Aunque la tuberculosis suele afectar a los pulmones, también pueden verse afectados los riñones, el cerebro, la columna vertebral y la piel.
Se transmite por el aire cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe.
La tuberculosis se puede prevenir y curar.