Hay quienes cuestionan que la joven Carolina Lara aspire a ser la candidata a diputada en el distrito VIII de Hermosillo por el PAN, el señalamiento más grave parece ser que por su edad –apenas 25 años—no tiene la capacidad para un cargo tan relevante, pero creo se equivocan.
Si en estos momentos y con esa edad es la encargada de la dirección de Administración y Finanzas de Agua de Hermosillo, pero además da resultados, como el de que por primera vez ese Organismo Operador se maneja con números negros, no hay duda que es una mujer capaz.
Es más, para que a sus detractores se les revuelva el hígado, es bueno que sepan que si algún día llegan a platicar con el alcalde Alejandro López Caballero les diría que de todos los aspirantes apuntados, y mire que son bastantes, ella sería su primera opción para que fuera la candidata al VIII distrito.
A pesar de lo que dicen sus detractores, la militancia panista de Carolina Lara no tiene discusión y participa en el PAN desde el 2009; empezó como la mayoría de jóvenes que deciden participar en política: acomodando sillas, repartiendo volantes y pegando calcas.
Ayer se reunió con el Grupo Compacto de Columnistas y debemos reconocer que exhibió esa capacidad de seducción que todo personaje que incurra en la política debe tener; no solamente mostró sensibilidad política, también enseñó habilidad para responder o callar cuando es necesario.
Si los hados de la política se encaprichan es muy probable que ella sea la mujer más joven que legisle en el Congreso del Estado.
